¿Qué son los seguros y por qué conviene tener uno?

Recibimos constantemente información de distintos tipos de seguros y aun así a veces no tenemos muy claro qué coberturas nos dan ni por qué conviene tener uno. Revisemos aquí de qué se tratan y para qué nos sirven exactamente.

¿Qué es un seguro?

La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) nos ofrece una definición, que adaptamos para ti en nuestras propias palabras: el seguro es una protección que te ayudará a pagar los gastos en caso de que pase algo malo.

Para comprar uno, debes firmar un contrato con una compañía de seguros (póliza), comprometiéndote a pagar una cierta cantidad de plata (prima) y así te estarás asegurando de una o unas eventualidades específicas, las que se conocen como coberturas del seguro.

¿Para qué sirve y por qué me conviene?

Existen seguros de diversos tipos, siendo los principales: de vehículos motorizados, de vida, de salud, contra incendios, robos y de cesantía. En todos los casos, la compañía se compromete a pagarte los gastos involucrados en caso de que te ocurra algún evento desafortunado.

Los seguros pueden ser tanto voluntarios como obligatorios. Aquí te damos dos ejemplos:

  • El Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) es un caso de seguro obligatorio para los propietarios de vehículos motorizados, y sirve para ayudar a las personas a pagar sus gastos médicos en caso de resultar lesionados en un accidente de tránsito, entre otras cosas.
  • Un seguro de vida es voluntario. En este caso, si la persona que se aseguró fallece, la compañía aseguradora entregará una indemnización (plata) a los beneficiarios, que son normalmente familiares.

Por lo tanto, la idea de los seguros es muy simple: te conviene más pagar una pequeña suma mensual en lugar de exponerte a ti y a tus seres queridos al riesgo de tener que gastar una tremenda cantidad de plata a causa de un accidente o un imprevisto.

Partes del contrato de un seguro

Como te contamos, póliza es el nombre que recibe el contrato, y en ella se establecen las condiciones generales y particulares bajo las que el seguro podrá aplicarse. Estas son sus diferencias.

Condiciones generales

Son comunes para todos los contratos de un mismo tipo de seguro, y en el caso de Chile están regulados por la Superintendencia de Valores y Seguros. Algunos ejemplos de condiciones generales son éstos:

  • Materia asegurada: hace referencia a aquello contra lo que te protegerá el seguro, por ejemplo, de un incendio, de la cesantía, de algún robo, entre muchas otras.
  • Coberturas: son los riesgos que, en caso de suceder, obligan a la compañía a efectuar el pago. Por ejemplo, la muerte del titular es una cobertura en un seguro de desgravamen: si muere, se debe indemnizar a los beneficiarios.
  • Valor de las prima: es la información detallada de cuánto cuesta el seguro y cuándo deberás pagarlo.

Estos son sólo algunos. Recuerda revisar en detalle todas las condiciones generales antes de firmar una póliza.

Condiciones particulares

Son todos aquellos aspectos que tienen que ver con el objeto o la persona asegurada en sí. Los detalles que aquí se incluyen varían en general de una compañía a otra, ya que las condiciones particulares no son reguladas por la SVS, a diferencia de las condiciones generales.

Por ejemplo, en un seguro de hogar, las condiciones particulares son aquellas que especifican cuál es la casa, dónde queda, cuáles son sus dimensiones, si vive gente ahí actualmente, cuánto cuesta, entre otras cosas.
Como puedes ver, un seguro puede ser muy útil para cuidar tus lucas ante un imprevisto. Acuérdate siempre de leer, revisar y comparar detenidamente la información y las condiciones de cada póliza, para asegurarte de que estás contratando justo el seguro que necesitas.

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