SI DECIDISTE COMPRAR UNA CASA CON UN CRÉDITO HIPOTECARIO, ESTO ES LO QUE DEBES TENER EN CUENTA

Querer tu casa propia es tan válido como no tener cómo pagarla en este minuto. Sin embargo, siempre hay opciones para lograr este sueño, y una de esas es el famoso Crédito Hipotecario.

Si tomaste ya la decisión de solicitar este medio para financiar tu casa propia, entonces viene la segunda etapa: tener en cuenta todas las estimaciones y requerimientos. Así que para hacerte la tarea fácil, en este post te resumimos lo que debes considerar:

1. No todas las tasas de interés son iguales

Antes de ver los tipos de tasas de interés, debemos saber que las mensualidades de los créditos se pagan en UF, y el valor de ésta aumenta constantemente.

Tasa fija: Se pacta una cuota mensual en UF y un interés fijo por cierta cantidad de años. El valor de los pagos mensuales llamados “dividendos” serán siempre los mismos (sin embargo la UF irá variando).

Tasa variable: La tasa de interés puede subir o bajar dependiendo del funcionamiento de la economía nacional.

Tasa mixta es una combinación de algunos años pagando tasa fija, y otros pagando una tasa variable.

2. Hay más de un tipo de Crédito Hipotecario

Sí, existen tipos de tasas, pero también existen tres tipos de Crédito Hipotecario, y tú puedes escoger el que más te convenga. Estos pueden ser:

a) Con Letras de Crédito

b) Mutuo Endosable

b) Mutuo No endosable

¿Quieres saber cuál es cada uno? Visita nuestro artículo anterior.

3. Debes cumplir algunos requisitos para postular

Ser mayor de 18 años y tener buenos antecedentes comerciales son lo básico. Dependiendo del banco también te pedirán cierta antigüedad laboral si es que eres trabajador dependiente (puede ser un año o dos); o cierta antigüedad desde que iniciaste actividades, en caso de que seas independiente (un año o dos, dependiendo de tu título)

Además, luego de recibir estos papeles el banco hará una evaluación del precio de la propiedad que deseas comprar (tasación), y dependiendo de esto podrá solicitarte más papeles si así lo requiere.

4. Debes tener un pie ahorrado

En general se pide un pie de 20%, aunque algunos bancos aún aceptan el 10%. Si no cuentas con el pie, existen propiedades que aún no se han terminado de construir (“en verde”) y que permiten pagar el pie en cuotas.

Además, es importante para tus finanzas, que sepas que el dividendo no puede ser superior al 25% de tu ingreso mensual.

5. Tener en cuenta estas siglas, para siempre: Costo Total del Crédito (CTC) y Carga Anual Equivalente (CAE)

No te olvides que lo más importante antes de pedir el crédito, es conocer el valor final de este. El Costo Total del Crédito engloba tooodos los costos que incluye un crédito. Esta cifra te ayudará a ver más claramente cuál es el crédito más conveniente.

Por otra parte, la Carga Anual Equivalente es un porcentaje que revela el costo de un crédito en un año. Con este porcentaje puedes comparar el costo de otros créditos de iguales condiciones.

6. Endéudate saludablemente

Este último punto es fundamental para que tu crédito pueda ser pagado de principio a fin, y para que no pases sustos. Como ya te advertimos, ten siempre en cuenta que el dividendo que pagues no sea mayor al 25% del ingreso mensual.

¡Siguiendo estos pasos lograrás tu propósito!

Comparte:

Deja un comentario